consultora ComScore un colombiano gasta hasta siete horas al día consumiendo redes sociales? Muchas, siempre y cuando se sepa aprovechar.
El hecho de que una empresa vea en este tipo de plataformas un canal de comercialización, más que uno de comunicación, puede hacer la diferencia al momento de saber qué tipo de bienes o servicios se pueden ofrecer para un público en específico.
Hay que tener en cuenta que no todo debe ser comercializado a través de estas redes. Se debe identificar cuál es la audiencia de consumo en esos canales y, a partir de allí, generar la oferta.
Esto quiere decir que una empresa que busque monetizar el uso de esas herramientas deberá entender que en Colombia, por ejemplo, (según ComScore) el 53 % de los usuarios de redes sociales tienen entre 15 y 34 años.
“Habría que entrar a mirar con mayor detalle, pero lo que uno cree es que es una población que en redes sociales puede estar moviéndose en dos vertientes: consumo de bienes no durables y las llamadas experiencias. Restaurantes y hasta viajes son las tendencias”, aseguró Raúl Ávila, profesor de economía en la Universidad Nacional.
El centro de estudios de Interactive Advertising Bureau (IAB) encontró, por ejemplo, que la necesidad que tienen los jóvenes de conocer a través de una red social un producto que han visto en un medio tradicional es mayor que en los más grandes (ver ¿Qué sigue?).
En una muestra a 1.096 personas, la experta en medición de audiencias y publicidad, con estudios en 44 países, encontró que aquellos que han visitado la red social de un producto luego de verlo en televisión fue del 27 %, 34 % para los comprendidos entre 16 y 25 años.
Concesionar la imagen
La marca de una compañía, así como el lenguaje que utiliza para relacionarse con sus clientes se acomoda de acuerdo al escenario en el que esté trasmitiendo un mensaje. De allí que sea normal que sea un tono el que se utilice para atender o persuadir a un cliente en un medio tradicional y otro el que se use en una plataforma como Twitter, Facebook o Instagram. Al menos así lo cree Francisco Cubillos, profesor de empresas en la Universidad del Rosario.
El experto asegura que en ese camino buscar canales efectivos será de gran ayuda para generar más interés en un bien o servicio. “Hoy se conocen como los influenciadores. Se les entrega la vocería de una marca para que impacten a un segmento mucho más específico”, dijo Cubillos.
Pero el dilema está en saber bajó qué figura se quiere llegar a tener un impacto para promover la compra de un producto. Eso supone que las empresas hagan un estudio previo de la legitimidad de las cuentas de estos personajes en los diferentes portales.
Captiv8, especialista en impacto de influenciadores con experiencia de cinco años en Estados Unidos, encontró que en 2018 las pérdidas de las empresas que decidieron utilizar esta figura para comercializar un producto en internet ascendieron a los 200 millones de dólares, de los 2.100 millones de dólares que se destinaron para este tipo de publicidad. La principal razón: 11 % de las cuentas que seguían a los influenciadores eran falsa
Luego de la polémica en redes sociales, Gobierno otorgará Cruz de Boyacá a Egan Bernal

El presidente Duque explicó que la Gran Orden al Mérito ha sido otorgada a deportistas como Caterine Ibargüen y los tenistas Juan Sebastian Cabal y Rober Farah.
Por: Maria Camila Roa, Blu RadioTras la polémica en redes sociales, el Gobierno decidió que otorgará el reconocimiento de la Cruz de Boyacá a Egan Bernal,condecoración que han recibido otros personajes como Ernesto Macías, por quien se generaron los cuestionamientos a la decisión inicial de otorgar al ciclista la Orden al Gran Mérito.
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Desde Shanghái, el presidente Duque explicó que la Gran Orden al Mérito ha sido otorgada a deportistas como Caterine Ibargüen y los tenistas Juan Sebastian Cabal y Rober Farah. El primer mandatario aseguró que no tiene nada que ver con la diferencia entre las dos distinciones y que se les podría otorgar “cualquiera de las dos”.
Desde la Cancillería afirman que la Cruz de Boyacá se ha entregado a funcionarios y otro tipo de personajes colombianos, pero que no hay una razón específica para otorgar una u otra a los deportistas.
Las dos son las máximas condecoraciones, en Colombia hay tres que son del mismo nivel: la Cruz de Boyacá, la Orden de San Carlos y la Orden al Mérito y las tres están en la misma categoría de importancia, explicó el presidente Duque a BLU Radio
¿Columnistas o lectores de redes sociales?
Una columna no requiere ser leída en público como edicto papal, mucho menos como evangelio.
El periodismo de opinión y los editoriales de un periódico son, sin duda, un mecanismo participativo en una sociedad democrática para fomentar canales de discusión, ideas, soluciones y diálogos; sin embargo, el insomnio se ha encargado de mortificar el descanso de algunos directores porque con el auge de las redes sociales se han desencuadernado ciertos preceptos, se han perdido lectores y, hoy por hoy, cualquiera es un ‘opinador’; incluso, como graduados en la última lluvia o engendrados por alguna desbocada maldición de conejera, surgieron, ¡además!, los supuestos influenciadores.
Como si todo lo anterior fuera poco, quienes antes eran columnistas pasaron a convertirse en locutores −en vivo− de sus propios textos en las redes sociales, y algunos −en mi opinión− echan mano de la teatralidad para matizar sus textos con aura de palabra santa o verdad absoluta; otros lo realizan con delirios de vedette y el símil tácito del ególatra; por último, no faltan los famélicos de popularidad y fama, quienes no solo hacen el ridículo, sino también contribuyen con sus payasadas de pacotilla para que ‘el mejor oficio del mundo’ pierda credibilidad y respeto.
No quiere decir que en esta nueva tendencia todo sea reprochable si se hace con criterios muy puntuales. Por ejemplo, hay columnistas con excelente conocimiento de la oratoria, como es el caso −para mí− del periodista Gustavo Gómez Córdoba. Él −en las pocas veces que le he visto leyendo sus columnas− no fatiga; la importancia se centra en el texto, no en él. No se hace pesado verle y escucharle porque no hay ninguna pantomima de adorno o ínfulas de estrella, tampoco hay abusos de hipérboles y, lo más importante, es muy fácil concentrarse en sus palabras por su vocalización y el timbre de su voz que, me imagino, son gracias a su larga experiencia en la radio.
Las opiniones de los propios columnistas sobre esta nueva tendencia son muy diversas. Uno de ellos, con más de tres décadas en el oficio, me compartió: “Yo no lo hago, me da pereza. Y tampoco miro a quienes lo hacen porque le doy un valor especial a la lectura reflexiva y en silencio”.
Por mi parte”, me afirmó otro columnista con trayectoria escrita en diferentes medios, “(…) soy muy poco audiovisual y no me agrada mucho la idea. No sé qué tanto importe o aporte para el medio este nuevo ejercicio”, concluyó con su pregunta abierta.
“En mi caso”, comenzó rápidamente uno de los mejores cronistas y periodistas que ha tenido el país, “¡no me gusta! ¡Me parece espantoso! Toman las redes sociales como púlpito para sus egos. No me opongo al ejercicio, pero sí a la forma como lo hacen”.
Querido Candela: en cuanto a lo que me preguntas, sobre la lectura de los columnistas de sus artículos ‘online’, creo que esto forma parte de la dificultad que están teniendo los medios para que la gente pague algo por los contenidos (…)”. “La mayoría de los medios impresos están perdiendo plata, y cuando empiezan a cobrar, los lectores, con tal de no pagar, dejan de leer a sus articulistas. La lectura es un gancho más para tratar de tener lectores. Así que no lo juzgo. Es un mundo nuevo y difícil este que estamos enfrentando”. “Si me pidieran (refiriéndose al periódico para el cual escribe) que la leyera en la red, lo haría”.
¿Qué significa ‘Sco pa tu manaa’, la frase que inunda las redes sociales?

Son muchos los tuiteros que han empleado la frase acompañada de una fotografía para manifestar su opinión sobre quién sabe qué… o simplemente, para confundir al resto de usuarios, que se preguntan qué significa la dichosa frase que tanto ha vitalizado en los últimos días.
Pues bien, no hay una respuesta única, sino tres posibles respuestas al significado de «Sco pa tu manaa», así que no va a ser tan fácil eliminar esa confusión y cada cual tendrá que buscar la acepción que más le convenza. ¿Cuáles son esos tres posibles significados?
-Una canción con origen en Ghana. Una de las posibilidades es que la frase provenga de una canción que lanzó en el mes de abril Kawoula Biov, un artista de Ghana. El tema, que llevaba por título «Daavi Neba», incluía la frase Scopatmanaa repetidas veces. En redes sociales se popularizó el «Scopatmanaa Challenge», que consistía en que los usuarios se grabaran a sí mismos repitiendo esa parte de la canción.

¿Qué pasaría si alguien le dijera que las aplicaciones que usa a diario, como Facebook, Twitter, Instagram y WhatsApp, son como la «escena de un crimen»?
Pues eso creen los creadores de un nuevo documental de Netflix llamado Nada es privado (The Great Hack).
La película trata sobre uno de los mayores escándalos en los últimos tiempos: cuando la información de millones de perfiles de Facebook se entregó a una compañía llamada Cambridge Analytica.
La empresa utilizó información sobre lo que a la gente le gusta, con quién interactúa o con qué publica. Todo para adaptar los anuncios comerciales en sus redes sociales a las campañas políticas.
Entre ellos se incluyen la campaña presidencial de Donald Trump de 2016 y la campaña Leave EU sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea (Brexit).
